
Gobierno reconoce “crisis grande” por caso Rabat y admite falta de alineamiento oficialista ante AC
El subsecretario de la Segegob y vocero de Gobierno, Gonzalo Arenas, reconoció que el Ejecutivo atraviesa una crisis política producto de los cuestionamientos en contra del ministro de Justicia, Fernando Rabat, por las rebajas de condena a sentenciados por delitos sexuales contra menores de edad.
En conversación con Radio Duna, Arenas afirmó que “por su puesto que este tipo de errores, porque este fue un error político y humano, a veces son, no quiero decir inevitables, pero en el fragor del día a día, a un ministro se le puede pasar, incluso a los más avezados”.
Pese a destacar que Rabat cuenta con “una defensa sólida”, asumió que desde el Ejecutivo “no sabemos cómo va a terminar, porque efectivamente es un tema político en desarrollo. Los ánimos pueden colocarse cada vez más pesados”.
En ese contexto, enfatizó que “la postura del gobierno es respaldar al ministro Rabat”, calificó la presentación la acusación constitucional como “injusta, sin perjuicio que hay es un componente político y humano grave”.
AC
Arenas reveló que, tras la sesión especial en la Cámara de Diputados, conversó con los timoneles Guillermo Ramírez (UDI), Arturo Squella (Republicanos) y Andrea Balladares (Renovación Nacional), para alinear al sector, aunque le advirtieron que el ambiente en el Congreso “está difícil”.
Según lo anterior, sostuvo que el Ejecutivo tendrá que “hacer un trabajo mayor de hablar con los parlamentarios y es el trabajo al que estamos abocados desde hoy día”.
“No tenemos todavía alineados a todos los nuestros. Esperamos sí alinearlos. Tenemos varias reuniones con ellos, mostrarles los antecedentes. No puedo decir cómo va a terminar, pero al menos si es un objetivo”, sostuvo.
“No les quiero decir que estamos bien, que estamos muy confiados. Estamos en una crisis, una crisis grande, pero que como todas las crisis, el Presidente trata de enfrentar de frente (…) Esto que haya aparecido él señalando que fue un error, quizás cualquier asesor político hubiese dicho ‘no, usted manda el ministro, manda al vocero, manda a cualquier otro’, pero el Presidente no es de ese estilo”.
Arenas descartó que el respaldo de José Antonio Kast a Rabat tenga un carácter personal. “Esto no es una decisión personal del Presidente, no está marcada por los sentimientos de amistad o no amistad que tenga con el ministro. (…) Lo que él dice en el fondo, es que los gobiernos tienen que avanzar en sus metas, no pueden desviarse por cada problema que va surgiendo en el camino”, indicó.
Sin embargo, acotó que el apoyo “no es una decisión marcada en piedra, ni mucho menos”, sino que se trata de “cómo ha ido evolucionando, este es el primer cañonazo de una batalla y en ese sentido, no es un capricho de una terquedad, sino que es una decisión política razonada”.
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